martes, 23 de abril de 2013

I Capitulo


Querido diario:

Hoy,a sido como todos los días,todos se ceban de mi tristeza,de mi forma de ser. De hoy en día,ya uno,no puede ser como quiere,no puede ser libre. 
Mi forma de pensar,para muchos es diferente,y por eso insultan mi vestimenta. Yo,no soy rara,soy diferente. 
Hoy,se han metido con la música que escucho,¿mañana que será? Estoy harta de esos hipócritas,de que no toleren que otra persona no sea como ellos,sea diferente.
No toleran que te guste estar sola,que te juntes con gente que escucha el mismo tipo de música que tú. No entienden,que una persona exprese sus sentimientos a través de lágrimas.
Que una persona llore para ellos significa un signo de debilidad,pero la verdad,es que una persona llore,es un signo de que es humana,y que tienen sentimientos. 
Hablando de otra cosa...Odio que mi madre me obligue a tomar esas pastillas de color rojo que tan malas están,creo que ya soy mayorcita para hacer lo que yo quiera. Creo que un día de estos abandonaré mi casa,estoy harta de que me tomen por loca,de que me digan ''tus sueños son estúpidos,nunca se cumplirán'' 
Creo que me voy a dar una ducha,o volveré a recaer.

...

Me levanto de mi amplia cama,mientras recorro con mis delicados dedos cada uno de los centímetros de mi pierna. 

< Tan ancha y gorda como siempre > Pienso.

Me levanto con la poca fuerza que me queda hasta entrar al baño de mi tenebrosa habitación,mis piernas deseosas de caer al frío suelo se mantienen débilmente hasta llegar a este. Apoyo mis manos en el oscuro granito de la encimera del baño y levanto la vista para ver mi rostro reflejado en el claro espejo,acaricio suavemente la sombra que hay debajo de mi hundido ojo,tan negra como siempre.
Me quedo mirando mi reflejo intentando que un brillo salga de mis ojos,pero son tan oscuros y apagados que es algo casi imposible.
Me quedo de pie pensando en una dulce melodía que llega a mi mente,mientras que al son de la canción empiezo a desvestirme,dejo al descubierto las marcas de mi dolor. Esas marcas de guerra,de cada comentario,de cada burla y de cada sufrimiento. Los cortes cada vez son más,piernas,brazos,muñecas,muslos,tobillos,por todas partes. Abro el grifo de mi pequeña bañera y dejo que el agua ardiendo empiece a colisionar con esta,mientras,busco como loca la cuchilla. Cuando ya la encuentro,dejo resbalar mi huesuda espalda por la pared hasta colisionar con el suelo,cuando ya estoy en este,sitúo la cuchilla me mi muñeca y cierro los ojos. Con el primer corte,miles de lágrimas se depositan en el extremo de mis ojos preparadas para salir. Abro los ojos llenos de estas y veo a sangre salir,vuelvo a depositar la cuchilla,esta vez en mi rodilla izquierda,en la derecha ya hay demasiados cortes. Cierro los ojos y lo corto,intento aguantar las lágrimas,pero es algo,que no puedo contener. Miles de lágrimas empiezan a resbalarse por mis mejillas hasta llegar a mi cuello,hago lo mismo repetidamente,hasta que casi todo mi cuerpo esta envuelto en sangre. Me levanto dolorida y sin poder casi andar hasta la bañera,cuando estoy enfrente de esta,intento zambullir un pie en el agua,pero esta muy caliente,algo,que hace que mi piel se ruborice y un color ciruela suba a mis pálidas mejillas. Entro con mucho cuidado de no resbalar,cuando estoy dentro,noto como el agua a causa de la sangre se va volviendo de un color rojizo. Intento secar mis lágrimas y dejarme llevar,cierro los ojos y me sumerjo debajo del agua,pero para no salir más. 


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